1. El coach se compromete a proporcionar el apoyo incondicional a su cliente, para ayudar a optimizar su capacidad y recursos, de acuerdo a su petición. El ayuda a fijar objetivos motivadores y a dar lo mejor de si mismo. El coach lo acompaña a la aplicación de los medios más eficaces para que pueda alcanzar sus objetivos.
  1. La capacidad profesional del coach está asegurada por su formación en el campo del coaching. Se informa a los clientes acerca de la naturaleza de su formación y en la o las calificaciones que ha obtenido.
  1. El propio coach ha sido coacheado y continua a solicitar los servicios de sus colegas para supervisar su práctica.
  1. El coaching es una profesión que requiere una reactualización regular de conocimientos. El coach se mantiene al día sobre el desarrollo de su disciplina.
  1. Desde el comienzo de una relación de coaching, el coach acuerda por escrito en un contrato claro con su cliente. Las condiciones de este acuerdo incluyen la naturaleza de los servicios propuestos, los limites y las responsabilidades de cada uno. El contrato también precisa la frecuencia y duración de las sesiones, la manera en las que se desenvuelven (en persona, por teléfono o internet) y el monto de los honorarios recibidos por el coach por su misión. El coach garantiza el cumplimiento de los compromisos asumidos por contrato y respeta las reglas de confidencialidad.
  1. El coach asegura que su intervención es en el interés de su cliente y asegura actuar con un alto nivel de integridad para la duración de la relación de coaching. Si él no tiene la jurisdicción para intervenir en la zona por la que se consulta, se refiere al cliente a otra persona. Bajo ninguna circunstancia, que aprovecha la posición de coach para sacar beneficios no contractuales, que sean económica, social o sexual.
  1. Si durante la relación de coaching, el coach considera que las diferencias significativas no le permiten operar bajo los términos del contrato y se encuentra en la obligación ética de dar fin explicando claramente las razones de su decisión. En la medida en que sea posible, garantiza sugerir otras opciones a su cliente.
  1. El coaching es un proceso de apoyo profesional y laico, libre de dogmas. El coach excluye cualquier acción movilizadora de sus propias creencias religiosas y las de su cliente.